Metodología Montessori: formar para educar

Metodología Montessori: formar para educar

Por Beatriz Valenzuela, Encargada de Formación, Colegio Rayen Mahuida Montessori.

El Área de Formación surge en forma explícita este año a partir de una reestructuración del colegio. En este sentido, su principal objetivo es guiar el proceso de aprendizaje de nuestros estudiantes a la luz del Proyecto Educativo Institucional, fieles a la filosofía Montessori y a los valores propios de ella, desarrollando tanto lo emocional, lo cognitivo y lo social de los estudiantes, en un ambiente que se privilegie de sana convivencia y el bienestar.

¿Cómo lograr lo anterior? mediante la colaboración y  fortalecimiento de nuestra comunidad educativa, a través de distintas instancias: talleres para padres, alumnos y profesores, además de actividades como el Día de la Familia, entre otros. Con lo anterior, se busca generar una clara identidad y sello rayenino en los miembros del colegio, especialmente en nuestros estudiantes, de manera que se reconozca éste en su actuar, tanto a nivel institucional como en la sociedad.

María Montessori ilumina a través de su filosofía al equipo de Formación. Es nuestra misión preparar a futuros ciudadanos del mundo desde una mirada integral, donde necesitamos, no solo formar estudiantes cultos e inteligentes, sino seres respetuosos, responsables, colaboradores, con valores claros y con las  habilidades necesarias para vivirlos en su vida cotidiana. Es por esta razón que buscamos acompañar a cada uno de nuestros alumnos, brindándoles las herramientas necesarias para desenvolverse de forma segura y armónica en diversos contextos, logrando tomar buenas y responsables decisiones, trabajando con otros, comunicando sus ideas y autogestionándose de acuerdo a sus metas personales y escolares. 

Buscamos fortalecer la triada que María Montessori postula en su metodología: AMBIENTE, NIÑO y ADULTO, generando una verdadera sinergia positiva entre sus componentes, donde los valores como el respeto, la paz, y el buen uso de la libertad entre otros,  la nutran,  fortaleciendo las bases más profundas de este ser humano en formación. Para ello, necesitamos de toda una comunidad  donde todos sus miembros sean modelos del ejercicio de estas habilidades, sepan estimularlas en nuestros niños y jóvenes y acompañarlos en sus procesos personales.