La importancia de una alimentación saludable y balanceada

La importancia de una alimentación saludable y balanceada

Por Carolina Estay Fauré, Nutricionista Asesora del Colegio Rayen Mahuida Montessori.

La obesidad infantil es un problema a nivel mundial y Chile no es la excepción. Es fundamental enseñar a nuestro hijos los buenos hábitos alimentarios para que desde pequeños aprendan a nutrirse y a relacionarse con la comida de una manera saludable.

Durante las etapas de crecimiento, es importante estar atentos y controlar que la comida sea saludable y acorde a sus necesidades de energía, proteínas, calcio, zinc y hierro, respectivamente.

La relevancia de que reciban una alimentación saludable, al igual que los adultos, debe considerar cuatro comidas al día: desayuno, almuerzo, once y cena, lo que evitará comer a deshoras. 

Adicionalmente, se recomienda una colación a mitad de mañana para evitar aumentar las porciones de alimentos en los tiempos de comida establecidos.  

Se debe ofrecer a los niños diariamente: 3 lácteos bajos en grasas y 2 platos de verduras y 3 de frutas al día.

Durante la semana, ofrecer 2 veces legumbres de cualquier tipo: lentejas, garbanzos y/o porotos y otras 2 veces pescado, ya sea fresco o en tarro.

Se recomienda cocinar con la menor cantidad de aceite posible y preparar frituras como máximo 1 ó 2 veces por mes. Asimismo, reducir la cantidad de sal y azúcar que habitualmente se añade en las comidas.

Al servir las comidas se debe respetar las cantidades de acuerdo a la edad , fijándose que la cantidad sea menor que la de los adultos.

Es inmportante felicitar a los niños cuando prueben alimentos nuevos.

Preparar comidas variadas con diferentes texturas, cortes y colores, además de ofrecer agua en vez de bebidas gaseosas o jugos.

Si un niño no quiere comer, se debe insistir calmadamente. Se recomienda no cambiar el alimento.

Fomentar los juegos al aire libre en lo posible 1 hora al día y evitar que estén frente al televisor o videojuegos más de 2 horas diarias.

Para tener en consideración

La comida no es un premio: Cuando quiera regalonear o felicitar a su hijo por algún logro, hágalo a través de un abrazo, palabras de apoyo, un panorama entretenido, la posibilidad de compartir juntos pero no con comida ni golosinas.

La comida no es para calmar: Cuando su hijo tenga pena, esté enojado o con alguna molestia, enséñele a expresar sus sentimientos y a resolver sus conflictos de forma sana. Comer no quita la pena, solo distrae la atención y fomenta que aprenda malos hábitos. Expresar emociones, contenido por un adulto, ayuda a aprender el manejo de éstas.