Conversando se aprende a convivir

Conversando se aprende a convivir

Por Natalia Rivera, Encargada del Programa de Buena Convivencia Colegio Rayen Mahuida Montessori.

El aprendizaje de la convivencia en la formación integral, sin duda presenta un rol fundamental, pues es en ella donde se juega gran parte de los objetivos para alcanzar “el desarrollo espiritual, ético, moral, afectivo, intelectual artístico y físico de los estudiantes” (Ley General de Educación, 2009).

Dentro de este contexto es que en nuestro colegio, -durante el mes de abril- se trabajó el tema de la Sana Convivencia Escolar en las líneas de inicio, enfocadas en la reflexión sobre qué entendemos por convivencia escolar, buen trato y resolución pacífica de conflictos.

El día oficial de la convivencia escolar tuvo como objetivo establecer conversaciones y generar propuestas sobre el tipo de vínculos que estamos favoreciendo en nuestro quehacer cotidiano con el fin de fomentar modos más respetuosos de relacionarnos y mejorar nuestra convivencia.

Para ello, cada curso tuvo la posibilidad junto a sus profesor guía de reflexionar acerca de qué entendemos por convivencia escolar, cómo nos relacionamos como curso además de mostrar un trato amable con los demás.

Dicha actividad culminó con reflexiones de los estudiantes en relación a la siguiente frase “NO PODEMOS DEJAR DE CONVIVIR. LA CONVIVENCIA ESCOLAR ES RESPONSABILIDAD DE TODOS LOS MIEMBROS DE LA COMUNIDAD ESCOLAR, SIN EXCEPCIÓN”, donde cada curso creó un lienzo comprometiéndose a fomentar una convivencia escolar más sana.

La convivencia en los colegios es como el aire: está ahí aunque no la notemos. Si es limpia y justa nos ayuda a crecer, si es tóxica y violenta, nos ahoga. No solo no podemos vivir sin ella, sino que además no podemos dejar de “convivir”. Por ello, la necesidad de entenderla, conocerla y así gestionar la construcción de espacios de relación donde se respire la justicia, el cuidado, la solidaridad, la preocupación y empatía por el bien del otro.

Esta es una gran tarea común, es una construcción colectiva, dinámica y es responsabilidad de todos los miembros y actores educativos sin excepción.