El gusto por el conocimiento

Por María Isabel Torrejón, Jefa de Estudios Colegio Rayen Mahuida Montessori.

En la actualidad, los alumnos experimentan muchos cambios tecnológicos y un avance acelerado del conocimiento en todo ámbito, generando la necesidad de grupos de trabajo interdisciplinarios. Contexto a través del cual, resulta común apreciar que buscan resolver problemáticas donde muchas especialidades interactúan para encontrar una solución o seguir un objetivo. Vivimos en un mundo globalizado y complejo con componentes antropológicas, étnicas, lingüísticas y socioculturales diversas, donde ya un pregrado no es suficiente. El aprendizaje constante y el identificar las habilidades parece ser la clave para alcanzar la felicidad y ser exitoso.

Desde mis inicios en el ejercicio de la pedagogía he observado que muchos padres y apoderados quieren y buscan lo mismo para nuestros alumnos: que sean felices. En esa búsqueda o deseo he notado que esa intención puede conducir a metas donde no quieren ver a sus hijos: sufrir, sentirse derrotados, frustrados, decepcionados o vivir amarguras.

Sin embargo, me pregunto ¿acaso estas experiencias no forman parte de la vida? ¿Qué se entiende por vivir y ser feliz entonces? Para intentar responder éstas interrogantes, permítanme citar a un escritor muy destacado, el filósofo francés y exministro de educación de ese país, Luc Ferry quien señalaba: “vivir supone asumir retos, ser capaces de romper con la comodidad de la rutina, elaborar un plan de vida, construir algo a lo largo de los años, comprometernos con los demás y la sociedad, renunciar de vez en cuando a lo material en beneficio de los otros, sentir el deseo inagotable de aprender hasta el último de nuestros días”.

Es necesario entonces que nuestros alumnos adopten el gusto por conocer no como un mero trámite o un camino libre de dificultades. Por el contrario, debemos mostrarles que es una ruta interesante y fascinante el descubrir nuevos tópicos. Además, permitirá que se descubran a sí mismos, identificando sus propias capacidades. Al final, deberían sentir que el sendero académico es un camino que valía la pena ser recorrido. 

Durante los años escolares: los padres, profesores y la familia cumplen un rol importantísimo, puesto que son modelos o referentes capaces de deslumbrar o desmotivar el interés de un estudiante por un área de estudio. Es por todo esto que es importante que un buen guía o profesor entregue oportunidades de trabajo atractivos, interesantes y desafiantes con la finalidad de brindarle autonomía a medida que pasa el tiempo y sea capaz de aprender, pensar por sí mismo de modo autónomo y exigirle a su profesor cada día más.

Tarde o temprano nuestros alumnos deberán enfrentar la vida y tomar decisiones propias. Todo lo que experimenten durante sus años de escolaridad les facilitará su tránsito en sus vidas.